Bienvenido en el sitio web de la Iglesia de Jesús Cristo (Padre-Hijo-Espíritu Santo), donde el Señor Jesús Cristo es adorado en espíritu y en verdad. La Palabra de Dios se predica en el poder y la autoridad del Espíritu Santo, y acompañado con señales y prodigios. Proclamar la Buena Nueva de Cristo Jesús. Al anunciar su llegada y la preparación para el rapto y alcanzar a los perdidos.
A través de los años Dios confirmó su Palabra con señales y prodigios. Muchos llegaron al conocimiento salvador de Jesucristo, otros se transformaron, y otros se han sanado de enfermedades incurables, liberado de los malos espíritus y fueron testigos de numerosos milagros forma de Dios. A través del tiempo, Giuseppe Ramacieri se ha establecido como apóstol y profeta del Señor Jesucristo, a trabajar fielmente en el Cuerpo de Cristo.
1Co 2:4 Y ni mi palabra ni mi predicación fué con palabras persuasivas de humana sabiduría, mas con demostración del Espíritu y de poder;
1Co 2:5 Para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, mas en poder de Dios.
Isaias 35:3 Confortad á las manos cansadas, roborad las vacilantes rodillas.
35:4 Decid á los de corazón apocado: Confortaos, no temáis: he aquí que vuestro Dios viene con venganza, con pago: el mismo Dios vendrá, y os salvará.
35:5 Entonces los ojos de los ciegos serán abiertos, y los oídos de los sordos se abrirán.
35:6 Entonces el cojo saltará como un ciervo, y cantará la lengua del mudo; porque aguas serán cavadas en el desierto, y torrentes en la soledad.
35:7 El lugar seco será tornado en estanque, y el secadal en manaderos de aguas; en la habitación de chacales, en su cama, será lugar de cañas y de juncos.
35:8 Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará por él inmundo; y habrá para ellos en él quien los acompañe, de tal manera que los insensatos no yerren.
35:9 No habrá allí león, ni bestia fiera subirá por él, ni allí se hallará, para que caminen los redimidos.
35:10 Y los redimidos de Jehová volverán, y vendrán á Sión con alegría; y gozo perpetuo será sobre sus cabezas: y retendrán el gozo y alegría, y huirá la tristeza y el gemido.